Jan 8, 2009

Feliz año 2009 a todos

Bueno, tarde pero al final me he decidido a escribir de nuevo. Qué mejor excusa que la de desear que este año sea bueno para todo el mundo y nos traiga un poco de paz en cada casa y... ¿Por qué no? también en la casa del vecino. Sobretodo si es árabe o israelí o se llama Obama.
Estamos en crisis, pero no de esas que se leen en los periódicos y se observan desde la lejanía del sillón del salón. Sentados el domingo, en la verdadera liturgia del españolito actual: leer la prensa. Primero sección de deportes, seccion de sociedad, suplementos, internacional. Puede que, si nos sentimos de un humor especial, también ojeemos economía.
Como digo, esas otras crisis no dejaban de ser tinta en un periódico hablando de algo tan lejano como los problemas bancarios de Japón o la posible recesión en Alemania. Ahora es diferente. Nos hemos encontrado sin quererlo y sin estar preparados para ello con el final de los 7 años de vacas gordas. Ni fueron 7 ni estaban tan hermosas las vacas bíblicas, todo sea dicho. Del millón de nuevos parados en un país donde ese ya era el gran problema (ETA mediante), ¿Cuántos están preparados y cuántos simplemente llevados por el optimismo y el desconocimiento de la complejidad del marco económico en el que se encontraba la coyuntura del momento, pidieron el deseado crédito hipotecario?
En España la crisis significa no seguir pagando el crédito. Por lo que si hay crisis, mejor que también la sufra el vecino. El banco no se va a apiadar de un pobre moroso como yo. Recemos para que 300.000 en la misma situación hagan repensar políticas crediticias y ejecuciones automáticas de avales. Porque, contrario a lo que "absolutamente y sin excepción" todo el mundo tenía el gusto de repetirme, un piso no es siempre una inversión segura. No, no lo es. Un piso es un objeto sujeto a la economía de mercado, como la mano de obra del trabajador o la cobertura dental.
Curiosa la forma de pensar de muchas, por otra parte honradas, personas. ¿Cómo se va a hundir la construcción? Si eso pasa, se hunde el país. Al menos no iban del todo descaminados en eso. Y yo me pregunto ¿Qué clase de optimismo financiero-religioso hacía suponer a la gente que las cosas no se pueden torcer de repente y las aguas del mar muerto cerrarse justo cuando hacemos nuestra personal travesía por esta vida terrenal? ¿No lee la gente historia? Porque las crisis son en la historia como las piedras en un camino...de piedras: inevitables y presentes dondequiera que mires. Y aun así la gente mira el paisaje de alrededor y pretende estar andando sobre la hierba.
Ahora todo es quitarse ese molesto pedrusco que se ha colado en nuestro zapato. Enfocados en ello perdemos la visión global. ¿Qué me importa lo demás si mi trabajo y mi casa están al borde del precipicio y con él mi vida? De nuevo el mismo error que en el párrafo anterior. Porque no ver la crisis venir y pretender que el apocalipsis acecha a la vuelta de la esquina son las dos caras de la misma moneda. La total indiferencia por lo que sucede en el mundo exterior que adolece el hombre y mujer medio de la sociedad media-mediocre que estamos creando. Lo que me preocupa es que unos cuantos se han dado cuenta de la clase de pan y circo que esa sociedad demanda a cambio de someterse al libre albedrío de esa élite de rapaces.
Mientras Cesar gana batallas sus arcas están repletas, sus soldados mueren, pero eso es algo lejano que importa, si acaso a sus mujeres, sus padre o sus hijos si los tuvieren. El pan y el circo llega al pueblo que por otro lado no demanda mucho más. Quizás vino para humedecer ese pan. Y si lejos quedan los soldados muertos, no hace falta ni hablar de los pueblos sometidos por el Cesar. No existen, y cuando digo eso, es porque ni siquiera sus nombres están en las mentes de la plebe. Cesar esta batallando en el norte, en oriente, al otro lado del Marenostrum.
Saber que los rusos tienen terroristas en Chechenia (que no sabemos bien si es un país, una antigua republica de la extinta URSS o una región dentro de Rusia) o que hay piratas cerca de Somalia no nos convierte en eruditos. Son pinceladas de todo aquello que desconocemos, no de nuestros saberes. La verdadera diferencia en esta analogía con 2000 años de diferencia se encuentra en lo que la gente tiene ahora a su alcance. Una infinita y suficientemente diversificada fuente de información como para no ser un producto manipulado por jerarquías conocidas o desconocidad. El poder del voto y de la comunicación. No solo conocer, también transmitir es importante. Hacer partícipes a los demás de las propias opiniones, de las dudas y de los deseos de cambio. Dejar que el pasivo sea solo un tiempo verbal y no la mejor palabra para describirnos. Una persona, un líder.
Pero para liderar hace falta criterio. Eso le pido al año nuevo. Que la gente empieze a dejar de delegar en otros su destino y se interese por algo más que su hipoteca. Que la gente empiece a tener criterio.
P.D.: Peor o mejor, la crisis pasará en España, en Europa o en Estados Unidos. Porque esa es la clave. En el mundo desarrollado las crisis son coyunturales. En el resto del mundo no solo se perderan casas por culpa de creditos inasumibles. El que solo come un cuenco de arroz al día no puede permitirse que su precio se doble de la noche a la mañana. Allí perderán algo más que la calificación crediticia.

Nov 27, 2008

La amistad perdida, la amistad duradera.

Dos años ya, ese es el tiempo que llevo alejado de los míos. ¿Cuánto debe pasar para que los amigos se incorporen al bagaje del pasado? Todavía los percibo como algo real y tangible. Ayer hablé con uno de ellos y por un momento pareció que nada había cambiado. Charlamos de lo cotidiano, tu vida, la mía. Conversar sobre el más absoluto presente da siempre la mayor de las sensaciones de proximidad posible. Formas parte de su día a día. Como solía ser, en aquellos buenos viejos tiempos.
Leí que las caras se van difuminando en la memoria de los ciegos. Eso me aterró entonces y lo sigue haciendo ahora. En un principio me pareció imposible. ¿Cómo olvidar el rostro de un padre, una hermana, el amigo que siempre estuvo ahí? Si somos afortunados en la vida, experimentamos tantos cambios en nuestra situación vital que la propia vorágine nos sumerge en su seno y olvidamos sin saberlo. Y es así porque no nos permitimos detenernos y mirar hacia atrás. Comprobar quién cayó, de ellos quién consiguió levantarse y quién quedó en el fango y aun espera al amigo para echarle una mano. Como al primer amor, prometimos fidelidad eterna. Eramos amigos, compañeros, camaradas. Todo parecía eterno e inmutable. Y solo me preocupaba qué hacer con tanto como estaba por venir. No quería perder ni un gramo de todo lo que la vida me tenía preparado.
Todavía soy joven. Pienso que lo que el futuro me tiene guardado será más apasionante que lo que hasta ahora he tenido la suerte y el privilegio de saborear. Grandes planes rondan todavía mi mente, revolotean esperando su turno. La vida esta siendo indulgente conmigo, una y otra vez segundas oportunidades surgen para deshacer los entuertos en los que parezco empeñado en meterme. Reales o irreales, todas estas nuevas circunstancias me impiden mirar atrás. Pero a veces me detengo, entonces observo donde estoy, todas estas personas, lugares en cierto modo exóticos. Me da por pensar en la cadena de acontecimientos que me ha traído aquí. Voy repasando lugares, acontecimientos e ineludiblemente personas. Al remontarnos en el tiempo, ayer esta fresco, parece ahora mismo, solo cerrar los ojos y ya estamos allí. La semana pasada, el mes pasado o el anterior. Muy sencillo, poco desafío en ello. Prueba a remontarte un año ¿qué hacía yo en Noviembre del año pasado? Si escarbo lo suficiente, si quiero hacerlo, puedo llegar a recordarlo (quizás no quiera, pues hace un año empecé a perder a mi padre. sin sospechar que me acabaría importando más de lo que por entonces quería admitir). Por entonces ya vivía en Taiwán. Dos años, cinco años. Vuelves a recordar a personas en las que no has pensado en más tiempo del que te gustaría reconocer. Si fuera pintor comprobaría que no me es sencillo perfilar completamente los rasgos de esas personas. Sí, tengo sus imágenes en mi memoria, pero no son las caras de ayer, justo los rasgos fundamentales, lo que los diferenciaba de los demás. ¿Qué pasa con aquel amigo de los 11 años? Uña y carne, juntos al colegio, juntos en el colegio y de vuelta a casa. Se llamaba Pablo y nuestras vidas se separaron en el momento en el que la suya empezaba a torcerse. Aquellos años de intensa relación no son ahora más que fragmentos sueltos. Una vieja película de la que solo hemos podido recuperar minutos inconexos tras el incendio de la memoria.
No puedo evitar ni luchar por lo que ya está hecho, pero no quiero, me aterroriza pensar que mis amigos de hoy serán imágenes difusas que con el tiempo desecharé para sustituirlas por las nuevas, mas claras y relucientes. Si eso es lo que acaba sucediendo la vida tendrá un poco menos de sentido. Porque será ella la que me gobierne a mí, llevándome de un lado a otro a su antojo y decidiendo por mí qué conservar y qué olvidar. Pero si quiero ser yo el dueño de mi futuro también quiero serlo de mi pasado. Quiero poder volver a él con solo cerrar los ojos y disfrutar una y otra vez con los míos los infinitos momentos en los que disfruté olvidando lo que hay allí afuera. Concentrado en la más pura e intensa amistad, con una cerveza en la mano la mayoría de las veces, si se me permite decirlo. Porque nadie es perfecto, ni yo lo busco.

Oct 17, 2008

¿Mi padre ha dejado de existir?

Hoy al despertar me he sentido bien, relajado, con la mente todavía a medio activar he desayunado y me he reservado el café para luego. Me gusta leer el periódico, revisar el correo, ver lo que ha pasado en el mundo mientras yo no estaba en él. Es una metáfora, pero muy apropiada hoy. Tras ver titulares de un día normal dentro de lo que es el mundo hoy en día, he abierto mi correo.
Rápido, sin ningún tipo de circunloquios, como corresponde a mi hermano. La persona más directa que conozco. Ha ido al grano y ha soltado la bomba casi antes de darme tiempo a abrir el correo. No por esperado deja de ser eso, una bofetada en la cara para que despiertes a la realidad. Vaya que si he despertado. Tras larga enfermedad, hoy ha fallecido. La enfermedad de la vejez realmente. Donde la luz de gas se va apagando y la poca consciencia que nos queda nos da para caer en la cuenta de que nadie va a abrir la espita. No es momentáneo, no es una enfermedad que viene y se va. Llega y cuando lo hace es para quedarse. Han sido 88 años. Probablemente ninguno de ellos plenamente feliz, solo retazos de felicidad, breves momentos arrebatados de entre los dedos por la siguiente preocupación.
Desde aquí mi admiración y mi respeto. Nunca supo hacerse querer, no supo transmitir sus sentimientos. Tampoco creo que fuera culpa suya. Haber nacido en la España anterior a la guerra civil, criarse sin un padre y ocupar la mente en la supervivencia no permiten frugalidades como esas que llamamos sentimientos. Cometió muchos errores en su vida, de eso no hay duda, pero siempre supo acarrear con las consecuencias. Siendo su mayor error casarse, ¿cuántos cometieron igual equivocación en su generación? Hoy no toca hablar de la iglesia y el sagrado e irrompible sacramento del matrimonio. Estoy convencido de que quien puede ser un mal marido con una esposa a quien no quiere, también puede serlo al revés si se le deja la oportunidad de rehacerse y volver a intentarlo. Eso les fue negado de un principio a mis padres y ambos tuvieron que convivir con algo que en realidad no fue culpa sino de una cultura en la que los papeles estaban por encima de las personas. Pero no puedo y no quiero reprocharle nada a ninguno de ellos. Sería como renegar de lo que soy. Si estoy de acuerdo y contento con lo que soy, también debo admitir que es fruto de todas las situaciones que he vivido, de las cuales he aprendido (a veces también cosas malas, sin duda) y las oportunidades que me han sido dadas han salido del trabajo que día tras día mis padres realizaron. La mayor parte del tiempo inconscientes de la importante labor, sin saber que un padre y una madre soy eternamente juzgados por sus hijos. En cada paso, cada decisión y cada equivocación un padre tiene que saber que, se lo diga algún día o no, su hijo le esta juzgando. Hasta el día de su muerte. A partir de ahí comienzan las deliberaciones, públicas o en la conciencia de cada uno.
Yo ya he emitido un juicio: No culpable por falta de pruebas.
Nunca sabré qué pasaba por su mente en cada gesto, cada acto o cada decisión. Si era por amor, por responsabilidad o por inercia. Por ello, solo puedo atenerme a los resultados y darle el beneficio de la duda.
Pero si lo que se quiere es la opinión, no ya de un juez justo y equidistante, sino de alguien que pasó por ahí durante gran parte de sus días. Si se me pregunta. Creo que fue un incomprendido, que no supo hacernos comprender sus motivos y que eso le consumió en gran parte. Pero también me alegra saber que en sus últimos años, cuando ya no era ni la mitad de lo que fue, no vió resentimientos por sus errores y se le trató siempre como a un padre.
Y murió, como debe ser, cuidado por los suyos hasta el último día. Como él lo hizo antes durante muchos, muchos años (vaya desde aquí mi reconocimiento a mi madre y hermana por ello).
Descansa donde quiera que estes. Prometo no cometer tus fallos pero reconozco la dificultad de tus aciertos en las circunstancias que a todos nos tocó vivir.