Nov 30, 2011

Costumbres Religiosas y Sociedad Civil

      Esta semana Puli ha sido una ciudad vegetariana por obra y gracia de la religión. La gran mayoría de restaurantes y comercios han abandonado carnes y pescados por un tiempo. Para aquellos que se lo pregunten, no, Mcdonnalds no ha cerrado, tampoco lo ha hecho KFC. El motivo, una celebración local que tiene lugar cada 3 años. Más concretamente una de carácter budista, religión muy extendida en Taiwán pero que me atrevería a decir no es mayoritaria. 
         Esa es una de las bellezas de este país, entre otras muchas libertades, está la de credo. No existe aquí una corriente dominante como la católica en España que intente mediante subterfugios invadir la actividad civil de los ciudadanos. Varias religiones coexisten pacíficamente sin que a nadie parezca importarle demasiado a cual pertenece o deja de pertenecer esta o aquella persona. Budistas, protestantes, mormones, católicos, religión tradicional China...ninguna parece amenazar al resto y, lo que es más importante, ninguna es percibida como tal.
       La gente aquí no es consciente de que esta es una de las perlas de Asia, probablemente el país más cercano a lo que la tradición occidental considera una democracia. Indudablemente joven, la de Taiwán parece, con todos sus problemas, increíblemente vigorosa. Hasta tal punto que para el ciudadano occidental desconocedor de las leyes aquí, suele funcionar asumir que son como las de un país cualquiera de la Unión Europea. No hay sorpresas extrañas que lleven a una condena por latigazos o fuertes multas por, digamos, escupir en la calle. La gran mayoría de la gente piensa que eso está mal y parece ser suficiente como para que las cosas funcionen pero hay que decir que algunos deciden hacerlo a pesar de todo. Tampoco está tan encorsetada como la coreana o la japonesa. Digamos como ejemplo que aquí la gente se comporta en el metro pero no hasta los extremos de Japón donde más que desplazarse al trabajo queda la duda de si por error estamos en una comitiva fúnebre y hablar ofendería al muerto.
     Dicho lo anterior, volvamos al tema vegetariano. Debo decir que personalmente me gusta ese tipo de comida. Dada la tradición budista no solo local sino en toda la isla, la riqueza de ese tipo de alimentación excede a lo que uno tiene asumido como vegetariano en España, esto es, comida un tanto triste que al buen comedor suele dejar con la sensación de que ha faltado algo. Dicho de otra forma, no se echan de menos carnes y pescados si se es vegetariano aquí. Abundan los pseudo filetes de pollo, ternera o pescado hechos con productos de soja y similares que no tienen tanto que envidiar a muchos de los que se pueden encontrar en los estantes de un Carrefour con la pretendida etiqueta de auténtica carne de esto u aquello. Por lo tanto no es el tema de la calidad o los gustos lo que estamos tratando aquí. Más bien la imposición aunque sea tácita, no explícita, de una costumbre de unos a otros.
              Podríamos argumentar que el evento no es una sorpresa para nadie. Bien marcada en el calendario, lo inteligente es hacer la compra la semana anterior y guardar la preciada carne en la nevera. Pero eso no solventa la cuestión, solo la evita. Aun recuerdo como mi madre conscientemente evitaba servir carne los viernes de cuaresma en casa incluso sabiendo que ninguno de nosotros era católico, más bien al contrario. Respeto dicha costumbre como una forma de oración, homenaje, voto hacia dios, pero gente como mi madre ha perdido el norte en este caso, convirtiendo en principal lo accesorio, como tantas veces sucede en la religión. Lo importante aquí sería la renuncia voluntaria a algo que nos gusta como ofrenda al dios de cada uno. No comer carne un viernes porque hay otra comida en la mesa o porque se nos olvidó comprar el filete el día anterior no agradaría a ningún dios que se preciara de serlo. 
            Siguiendo la linea argumental, eliminar carne y pescado del menú de los colegios de Puli, a los cuales no solo asisten niños de una determinada creencia, porque las autoridades religiosas locales quieren festejar su propia fe, es una actitud fútil con respecto a la deidad de turno e injusta con el resto de mortales. Todo creyente, y más si ostenta algún tipo de cargo en la comunidad, debe ser consciente de que cuando se elimina la parte voluntaria deja de ser una ofrenda para convertirse en opresión de unos seres humanos a otros. Ahí está el quid de la cuestión y donde empieza la verdadera discusión para lo que todo lo anterior era solo una introducción.
           Este lugar es relativamente ajeno a lo que está pasando ahí fuera. Los conflictos que asolan al mundo, fundamentalmente en África y Asia llevan el marchamo religioso. Todos ellos permanecen enquistados en los corazones de cientos de millones de personas y en casi todos se ha acabado por olvidar las razones iniciales. ¿Por qué? Porque en los conflictos étnicos y religiosos no suele haber un casus belli sino una escalada imperceptible de hostilidades de unos a otros. El gran error de quien tiene la enorme responsabilidad de gobernar es no ver antes que el común ciudadano los gérmenes aquí y allá de futuros conflictos. El verdadero estadista debe constantemente usar la llamada "mano izquierda" para desactivar potenciales conflictos donde el resto solo ve expresiones de fervor religioso, étnico o incluso exacerbación del equipo de fútbol local.
         Los que hayan leído hasta aquí estarán pensando: "¿Pero qué dice este hombre? Nadie está impidiendo a nadie nada, la gente sigue la costumbre solo por voluntad propia. Al final es solo una semana y la comida vegetariana es bastante saludable." Rotundamente sí a todo eso. Pero es mejor hacer una defensa de una linea de pensamiento cuando la gente no está nublada por lo divino y es capaz de ver más allá de las convicciones personales. Nadie debe ver un ataque a esta o aquella religión aquí, porque los motivos son demasiado triviales. Sin embargo los más y los menos podrán apreciar la peligrosidad de extender las leyes divinas que gobiernan las relaciones de cada uno con dios al mundo de las leyes civiles que manejan algo tan diferente como las relaciones entre los hombres y las mujeres. Las cosas no pasan del blanco al negro porque sí. Se exige un periodo de transición en gris que es la tela de araña que algunos aprovechan para usar la buena fe de todos en persecución de metas más espurias.
            Si una mujer no quiere conducir porque su dios no se lo permite es una opción personal que respeto hasta sus últimas consecuencias. Me opongo y opondré siempre a sancionar tal comportamiento con una ley que impida a todas las mujeres de un país conducir o mostrar su rostro o ir al doctor solas porque el dios de la mayoría no lo considera oportuno. Si tu religión considera inaceptable las transfusiones de sangre acepto de buen grado que por tu conciencia decidas morir antes de recibir una. Me opongo a que nadie extienda dicha creencia más allá de los límites de su propio cuerpo como ser humano capaz de racionalizar las cosas y mayor de edad.

Mar 17, 2009

Es spam o no lo es

Dejando a un lado los trascendentales asuntos del mundo, hoy me preocupa un tema de lo más terrenal: el spam o correo no solicitado, o correo no deseado para ser más precisos.
No deseado porque, como la mala hierba del patio de atrás, continúa creciendo y creciendo y acaba por impedirnos el acceso al resto del jardín.
Acabada la metáfora, debo reconocer que hasta ahora me he encontrado más o menos libre de tamaña lacra. No así aquellos que poseen una dirección de correo más o menos oficial, que aparezca listada por ejemplo en la página web de una universidad. Sorprendente y horrorosa la experiencia que un poseedor de una cuenta de correo de ese tipo debe atravesar cada mañana cuando comprueba su correo. Obviamente la famosa pastillita azul se lleva la palma, junto, como no, los alargamientos naturales o no, de pene. Me da por pensar que mi mujer haya estado hablando sobre mis más íntimos detalles con alguna completa indiscreta y alguien se ha apiadado de ella y le envía amablemente la solución a su particular y personal vía crucis erótico-festivo. Aprovecho la ocasión, como no, para negar total y absolutamente la pertinencia de los mismos.
Pero no nos descentremos del tema. Aunque daría para un artículo el debate sobre por qué no se ofrecen tantas operaciones de pecho como aumentos de pene en el spam mundial.
Algunos dirán que en caso de recibir un correo no deseado, con no leerlo problema solucionado. En mi opinión es mejor hacérselo saber al emisor. Pero si se reciben cientos de correos al día la tarea resulta inviable y, la verdad sea dicha, para uno que devuelves con tu queja adjunta, resulta que has matado una mosca a cañonazos y te has excedido. Y aprovecho para decir que me acaba de suceder y no daré más detalles.
Lo cual me lleva a enlazar con algo mucho más interesante. ¿Pero quién manda todos esos correos? Si es ilegal ¿No se les puede enviar a la carcel? No, porque el verdadero spam no viene del pequeño empresario que aprovecha unas cuantas direcciones de correo más o menos conocidas para darse a conocer en busca del preciado cliente. El verdadero spam se origina en el ordenador de tu vecino, tu amigo o de la empresa donde trabaja tu padre. ¿Cómo así? Sin entrar en números, que están por ahí, bastante accesibles por cierto, un elevado porcentaje de los ordenadores personales del mundo cuenta con un virus o troyano que lo convierte en lo que se ha dado en llamar un robot. Básicamente se trata de un ordenador que está dormido hasta que la organización (mayoritariamente de los países del este) que lo ha infectado lo "vende" al anunciante como foco generador de emails ofertando aparataje sexual variado y demás extravagancias. En el camino, se ha perdido el trazo a la mafia que secuestro cientos de miles de ordenadores por todo el mundo y el anunciante puede aducir que compro un servicio legal de envio de correos, sin preocuparse de cómo serían generados o enviados.
¿Es mi ordenador uno de esos robots? ¿Cómo se ha podido infectar?
A la primera pregunta se puede responder comprobando si el tráfico saliente se corresponde con nuestra actividad online o parece ir por su cuenta. Aunque lo ideal para ello es un software tipo Wireshark, que aparte de contar con licencia GPL (algún día contaré que es esto, pero ya puedo avanzar que es mejor que el sello Idiazabal o la marca de Microsoft, para el software), permite analizar el tráfico entrante o saliente de nuestro ordenador. En todo caso, para los profanos es bueno mirar en el icono de red junto al reloj. Si se enciende cuando no navegamos "puede" ser un mal indicio (también puede ser que el antivirus o windows se esten actualizando). En todo caso nada nos salva de simplemente estar infectados pero dormidos a la espera de ser activados.
El mayor foco de infección está con mucha distancia en los correos graciosos que circulan de escritorio a escritorio dejando un rastro de sonrisas y virus tras de sí. El siguiente es visitar páginas web no deseables y descargar archivos a través de P2P.
En resumen, lo más entretenido de internet es lo más peligroso.
Mi valioso consejo: los ordenadores no son tan caros y las cuentas de correo son gratuítas. Lo mejor es separar ocio y trabajo. De ahí mi mala leche de proporciones bíblicas cuando recibo correos ociosos y/o graciosos en mis cuentas de trabajo.

Jan 23, 2009

No todo en el P2P es tan bueno

La siguiente entrada de mi blog viene motivada desde la preocupación y la responsabilidad. Como fiel usuario de internet desde hace muchos años, soy firme defensor de todo movimiento que sirva para facilitar el acceso a la información al mayor número de personas posibles. Veo internet como la gran posibilidad de cerrar la brecha entre los afortunados del primer mundo y los que no las tienen todas consigo. Si bien parece que como siempre, una mayor formación garantiza estar en la vanguardia de las nuevas tecnologías y por tanto sacar el mayor provecho de las mismas, como buen romántico me gusta pensar que internet puede ser una suerte de "Nuevo Sueño Americano". Eso que tanto gusta en las películas de Hollywood. Un desheredado y sin posibilidades triunfa por su tesón y sus capacidades, contra los goliats de padres ricos y universidades de postín.
Hoy en día hay un gran movimiento por el software libre y los recursos accesibles sin necesidad de pagar por ello. La licencia GPL o la Wikipedia, sin olvidar a la comunidad Linux o Sourceforge son el mejor ejemplo de ello. Pero la gran herramienta de acceso a medios y conocimientos es sin duda el P2P. Redes donde se comparte todo y a donde recurrir en última instancia para obtener ese libro que ya no se encuentra o incluso la última distribución de Linux...y más cosas.
Aquí empieza la tragedia. El gran problema de la mayoría del software P2P es que comparte aquello que deseamos pero también aquello que estamos descargando. Sin saber si el contenido es bueno o malo, servimos de puente para extender los denominados archivos "fakes" en su acepción inglesa. Aquellos con un nombre que no coincide en absoluto con su contenido. En la mayoría de los casos esto solo supone un engorro hasta encontrar el verdadero contenido deseado y no las poesías de Jorge Manrique penósamente fotocopiadas de un libro de texto vetusto como el propio autor. Pero, y esto es lo que me ha sucedido a mí, a veces ese contenido falso puede ser algo mucho más devastador. Archivos con contenidos pedófilos circulan por las redes P2P y queramos o no, podemos estar contribuyendo a su difusión con el simple hecho de estar descargándo un archivo "fake". El problema es que solo cuando tenemos el archivo descargado podemos comprobar su contenido. En algunos casos se puede ver parte del mismo antes de finalizar el proceso, pero aun así hemos contribuído a la propagación del mismo, sea en sus 10 primeros megabytes, sea en sus 300 primeros kilobytes.

Por mi parte, dos hechos se deducen de mi traumática experiencia:

Primero: No basta con borrar el archivo y maldecir a los muertos de alguien. Como sucede a veces en los accidentes de tráfico, muchas veces nadie llama a la policía pensando que ya lo hizo otro. Por mi parte recopilé cuantos datos pude sobre el archivo (el título no es suficiente, mejor recabar servidor al que estábamos conectados al recibir el archivo, filehash o enlace eD2K, IP propia para localizar a nuestro proveedor y que la policía tenga más datos con los que seguir la pista...). Aunque no vivo en España, mandé todo ello al correo que la guardia civil tiene habilitado para ello delitostelematicos@guardiacivil.org (también se puede visitar su página https://www.gdt.guardiacivil.es/colabora.php ).

Segundo: Me abstengo de usar el software Emule o eDonkey. Me propongo buscar otra opción en la que se pueda separar lo que se decide compartir de aquello que se está descargando para evitar volver a ser partícipe de algo así. Debemos recordar todos que una vez sabido que esto puede suceder no se nos puede llamar involuntarios copartícipes. Compartir una película o canción puede ser reprobable (bueno, en España el debate está abierto, pero por ahora parece que la balanza se inclina hacia los internautas usuarios del P2P), pero ahora estamos hablando de cosas más seria que la SGAE.

Me despido por hoy deseando al menos que por una vez mi entrada sirva para algo más que dormir al osado lector y esperando que por lo menos hableis del tema con otros para que cada vez más gente sea consciente de esta lacra.

Jan 8, 2009

Feliz año 2009 a todos

Bueno, tarde pero al final me he decidido a escribir de nuevo. Qué mejor excusa que la de desear que este año sea bueno para todo el mundo y nos traiga un poco de paz en cada casa y... ¿Por qué no? también en la casa del vecino. Sobretodo si es árabe o israelí o se llama Obama.
Estamos en crisis, pero no de esas que se leen en los periódicos y se observan desde la lejanía del sillón del salón. Sentados el domingo, en la verdadera liturgia del españolito actual: leer la prensa. Primero sección de deportes, seccion de sociedad, suplementos, internacional. Puede que, si nos sentimos de un humor especial, también ojeemos economía.
Como digo, esas otras crisis no dejaban de ser tinta en un periódico hablando de algo tan lejano como los problemas bancarios de Japón o la posible recesión en Alemania. Ahora es diferente. Nos hemos encontrado sin quererlo y sin estar preparados para ello con el final de los 7 años de vacas gordas. Ni fueron 7 ni estaban tan hermosas las vacas bíblicas, todo sea dicho. Del millón de nuevos parados en un país donde ese ya era el gran problema (ETA mediante), ¿Cuántos están preparados y cuántos simplemente llevados por el optimismo y el desconocimiento de la complejidad del marco económico en el que se encontraba la coyuntura del momento, pidieron el deseado crédito hipotecario?
En España la crisis significa no seguir pagando el crédito. Por lo que si hay crisis, mejor que también la sufra el vecino. El banco no se va a apiadar de un pobre moroso como yo. Recemos para que 300.000 en la misma situación hagan repensar políticas crediticias y ejecuciones automáticas de avales. Porque, contrario a lo que "absolutamente y sin excepción" todo el mundo tenía el gusto de repetirme, un piso no es siempre una inversión segura. No, no lo es. Un piso es un objeto sujeto a la economía de mercado, como la mano de obra del trabajador o la cobertura dental.
Curiosa la forma de pensar de muchas, por otra parte honradas, personas. ¿Cómo se va a hundir la construcción? Si eso pasa, se hunde el país. Al menos no iban del todo descaminados en eso. Y yo me pregunto ¿Qué clase de optimismo financiero-religioso hacía suponer a la gente que las cosas no se pueden torcer de repente y las aguas del mar muerto cerrarse justo cuando hacemos nuestra personal travesía por esta vida terrenal? ¿No lee la gente historia? Porque las crisis son en la historia como las piedras en un camino...de piedras: inevitables y presentes dondequiera que mires. Y aun así la gente mira el paisaje de alrededor y pretende estar andando sobre la hierba.
Ahora todo es quitarse ese molesto pedrusco que se ha colado en nuestro zapato. Enfocados en ello perdemos la visión global. ¿Qué me importa lo demás si mi trabajo y mi casa están al borde del precipicio y con él mi vida? De nuevo el mismo error que en el párrafo anterior. Porque no ver la crisis venir y pretender que el apocalipsis acecha a la vuelta de la esquina son las dos caras de la misma moneda. La total indiferencia por lo que sucede en el mundo exterior que adolece el hombre y mujer medio de la sociedad media-mediocre que estamos creando. Lo que me preocupa es que unos cuantos se han dado cuenta de la clase de pan y circo que esa sociedad demanda a cambio de someterse al libre albedrío de esa élite de rapaces.
Mientras Cesar gana batallas sus arcas están repletas, sus soldados mueren, pero eso es algo lejano que importa, si acaso a sus mujeres, sus padre o sus hijos si los tuvieren. El pan y el circo llega al pueblo que por otro lado no demanda mucho más. Quizás vino para humedecer ese pan. Y si lejos quedan los soldados muertos, no hace falta ni hablar de los pueblos sometidos por el Cesar. No existen, y cuando digo eso, es porque ni siquiera sus nombres están en las mentes de la plebe. Cesar esta batallando en el norte, en oriente, al otro lado del Marenostrum.
Saber que los rusos tienen terroristas en Chechenia (que no sabemos bien si es un país, una antigua republica de la extinta URSS o una región dentro de Rusia) o que hay piratas cerca de Somalia no nos convierte en eruditos. Son pinceladas de todo aquello que desconocemos, no de nuestros saberes. La verdadera diferencia en esta analogía con 2000 años de diferencia se encuentra en lo que la gente tiene ahora a su alcance. Una infinita y suficientemente diversificada fuente de información como para no ser un producto manipulado por jerarquías conocidas o desconocidad. El poder del voto y de la comunicación. No solo conocer, también transmitir es importante. Hacer partícipes a los demás de las propias opiniones, de las dudas y de los deseos de cambio. Dejar que el pasivo sea solo un tiempo verbal y no la mejor palabra para describirnos. Una persona, un líder.
Pero para liderar hace falta criterio. Eso le pido al año nuevo. Que la gente empieze a dejar de delegar en otros su destino y se interese por algo más que su hipoteca. Que la gente empiece a tener criterio.
P.D.: Peor o mejor, la crisis pasará en España, en Europa o en Estados Unidos. Porque esa es la clave. En el mundo desarrollado las crisis son coyunturales. En el resto del mundo no solo se perderan casas por culpa de creditos inasumibles. El que solo come un cuenco de arroz al día no puede permitirse que su precio se doble de la noche a la mañana. Allí perderán algo más que la calificación crediticia.

Nov 27, 2008

La amistad perdida, la amistad duradera.

Dos años ya, ese es el tiempo que llevo alejado de los míos. ¿Cuánto debe pasar para que los amigos se incorporen al bagaje del pasado? Todavía los percibo como algo real y tangible. Ayer hablé con uno de ellos y por un momento pareció que nada había cambiado. Charlamos de lo cotidiano, tu vida, la mía. Conversar sobre el más absoluto presente da siempre la mayor de las sensaciones de proximidad posible. Formas parte de su día a día. Como solía ser, en aquellos buenos viejos tiempos.
Leí que las caras se van difuminando en la memoria de los ciegos. Eso me aterró entonces y lo sigue haciendo ahora. En un principio me pareció imposible. ¿Cómo olvidar el rostro de un padre, una hermana, el amigo que siempre estuvo ahí? Si somos afortunados en la vida, experimentamos tantos cambios en nuestra situación vital que la propia vorágine nos sumerge en su seno y olvidamos sin saberlo. Y es así porque no nos permitimos detenernos y mirar hacia atrás. Comprobar quién cayó, de ellos quién consiguió levantarse y quién quedó en el fango y aun espera al amigo para echarle una mano. Como al primer amor, prometimos fidelidad eterna. Eramos amigos, compañeros, camaradas. Todo parecía eterno e inmutable. Y solo me preocupaba qué hacer con tanto como estaba por venir. No quería perder ni un gramo de todo lo que la vida me tenía preparado.
Todavía soy joven. Pienso que lo que el futuro me tiene guardado será más apasionante que lo que hasta ahora he tenido la suerte y el privilegio de saborear. Grandes planes rondan todavía mi mente, revolotean esperando su turno. La vida esta siendo indulgente conmigo, una y otra vez segundas oportunidades surgen para deshacer los entuertos en los que parezco empeñado en meterme. Reales o irreales, todas estas nuevas circunstancias me impiden mirar atrás. Pero a veces me detengo, entonces observo donde estoy, todas estas personas, lugares en cierto modo exóticos. Me da por pensar en la cadena de acontecimientos que me ha traído aquí. Voy repasando lugares, acontecimientos e ineludiblemente personas. Al remontarnos en el tiempo, ayer esta fresco, parece ahora mismo, solo cerrar los ojos y ya estamos allí. La semana pasada, el mes pasado o el anterior. Muy sencillo, poco desafío en ello. Prueba a remontarte un año ¿qué hacía yo en Noviembre del año pasado? Si escarbo lo suficiente, si quiero hacerlo, puedo llegar a recordarlo (quizás no quiera, pues hace un año empecé a perder a mi padre. sin sospechar que me acabaría importando más de lo que por entonces quería admitir). Por entonces ya vivía en Taiwán. Dos años, cinco años. Vuelves a recordar a personas en las que no has pensado en más tiempo del que te gustaría reconocer. Si fuera pintor comprobaría que no me es sencillo perfilar completamente los rasgos de esas personas. Sí, tengo sus imágenes en mi memoria, pero no son las caras de ayer, justo los rasgos fundamentales, lo que los diferenciaba de los demás. ¿Qué pasa con aquel amigo de los 11 años? Uña y carne, juntos al colegio, juntos en el colegio y de vuelta a casa. Se llamaba Pablo y nuestras vidas se separaron en el momento en el que la suya empezaba a torcerse. Aquellos años de intensa relación no son ahora más que fragmentos sueltos. Una vieja película de la que solo hemos podido recuperar minutos inconexos tras el incendio de la memoria.
No puedo evitar ni luchar por lo que ya está hecho, pero no quiero, me aterroriza pensar que mis amigos de hoy serán imágenes difusas que con el tiempo desecharé para sustituirlas por las nuevas, mas claras y relucientes. Si eso es lo que acaba sucediendo la vida tendrá un poco menos de sentido. Porque será ella la que me gobierne a mí, llevándome de un lado a otro a su antojo y decidiendo por mí qué conservar y qué olvidar. Pero si quiero ser yo el dueño de mi futuro también quiero serlo de mi pasado. Quiero poder volver a él con solo cerrar los ojos y disfrutar una y otra vez con los míos los infinitos momentos en los que disfruté olvidando lo que hay allí afuera. Concentrado en la más pura e intensa amistad, con una cerveza en la mano la mayoría de las veces, si se me permite decirlo. Porque nadie es perfecto, ni yo lo busco.

Oct 17, 2008

¿Mi padre ha dejado de existir?

Hoy al despertar me he sentido bien, relajado, con la mente todavía a medio activar he desayunado y me he reservado el café para luego. Me gusta leer el periódico, revisar el correo, ver lo que ha pasado en el mundo mientras yo no estaba en él. Es una metáfora, pero muy apropiada hoy. Tras ver titulares de un día normal dentro de lo que es el mundo hoy en día, he abierto mi correo.
Rápido, sin ningún tipo de circunloquios, como corresponde a mi hermano. La persona más directa que conozco. Ha ido al grano y ha soltado la bomba casi antes de darme tiempo a abrir el correo. No por esperado deja de ser eso, una bofetada en la cara para que despiertes a la realidad. Vaya que si he despertado. Tras larga enfermedad, hoy ha fallecido. La enfermedad de la vejez realmente. Donde la luz de gas se va apagando y la poca consciencia que nos queda nos da para caer en la cuenta de que nadie va a abrir la espita. No es momentáneo, no es una enfermedad que viene y se va. Llega y cuando lo hace es para quedarse. Han sido 88 años. Probablemente ninguno de ellos plenamente feliz, solo retazos de felicidad, breves momentos arrebatados de entre los dedos por la siguiente preocupación.
Desde aquí mi admiración y mi respeto. Nunca supo hacerse querer, no supo transmitir sus sentimientos. Tampoco creo que fuera culpa suya. Haber nacido en la España anterior a la guerra civil, criarse sin un padre y ocupar la mente en la supervivencia no permiten frugalidades como esas que llamamos sentimientos. Cometió muchos errores en su vida, de eso no hay duda, pero siempre supo acarrear con las consecuencias. Siendo su mayor error casarse, ¿cuántos cometieron igual equivocación en su generación? Hoy no toca hablar de la iglesia y el sagrado e irrompible sacramento del matrimonio. Estoy convencido de que quien puede ser un mal marido con una esposa a quien no quiere, también puede serlo al revés si se le deja la oportunidad de rehacerse y volver a intentarlo. Eso les fue negado de un principio a mis padres y ambos tuvieron que convivir con algo que en realidad no fue culpa sino de una cultura en la que los papeles estaban por encima de las personas. Pero no puedo y no quiero reprocharle nada a ninguno de ellos. Sería como renegar de lo que soy. Si estoy de acuerdo y contento con lo que soy, también debo admitir que es fruto de todas las situaciones que he vivido, de las cuales he aprendido (a veces también cosas malas, sin duda) y las oportunidades que me han sido dadas han salido del trabajo que día tras día mis padres realizaron. La mayor parte del tiempo inconscientes de la importante labor, sin saber que un padre y una madre soy eternamente juzgados por sus hijos. En cada paso, cada decisión y cada equivocación un padre tiene que saber que, se lo diga algún día o no, su hijo le esta juzgando. Hasta el día de su muerte. A partir de ahí comienzan las deliberaciones, públicas o en la conciencia de cada uno.
Yo ya he emitido un juicio: No culpable por falta de pruebas.
Nunca sabré qué pasaba por su mente en cada gesto, cada acto o cada decisión. Si era por amor, por responsabilidad o por inercia. Por ello, solo puedo atenerme a los resultados y darle el beneficio de la duda.
Pero si lo que se quiere es la opinión, no ya de un juez justo y equidistante, sino de alguien que pasó por ahí durante gran parte de sus días. Si se me pregunta. Creo que fue un incomprendido, que no supo hacernos comprender sus motivos y que eso le consumió en gran parte. Pero también me alegra saber que en sus últimos años, cuando ya no era ni la mitad de lo que fue, no vió resentimientos por sus errores y se le trató siempre como a un padre.
Y murió, como debe ser, cuidado por los suyos hasta el último día. Como él lo hizo antes durante muchos, muchos años (vaya desde aquí mi reconocimiento a mi madre y hermana por ello).
Descansa donde quiera que estes. Prometo no cometer tus fallos pero reconozco la dificultad de tus aciertos en las circunstancias que a todos nos tocó vivir.

Sep 28, 2008

Y la música nos transporta a otro lugar y otro tiempo.

Normalmente la vorágine de la vida diaria nos impide deternernos a pensar. Nos limitamos a "seguir". La reflexión de un profesor que conocí hace apenas unos días me ha impulsado a escribir hoy. Me comentaba que ahora apenas leía libros. Todos sus esfuerzos lectores iban destinados a la investigación. Tras el trabajo, las obligaciones diarias y los más o menos establecidos ritos cotidianos, lease televisión y café, lo que nos falta es ese impulso para salir por un tiempo de la ruta preestablecida y echar la mente a volar.
Necesitamos un catalizador que excite esa parte de nosotros que aun lucha por mantener su libertad. Recordar que cuando eramos jóvenes ibamos a comernos el mundo. Algunos todavía mantenemos esperanzas de que el mundo no nos coma a nosotros. Para mí, ese iniciador es la música. Recurro a mi colección de discos en busca de cobijo. Cuando el pop, rock o heavy suenan en mis oídos, de repente me traslado a otra época. Si cierras los ojos, si te concentras en la música, como un reflejo de Pavlov la mente desempolva imágenes que pertenecen a un pasado tan remoto como 20 años. Te encuentras junto a tus amigos, preocupado porque las chicas no te hacen caso, imaginando que habrá preparado en casa para comer a la vuelta del colegio. Ese recorrido que hemos hecho cientos de veces, solos y acompañados, fuente de experiencias de todo tipo. Camino a casa todos hemos peleado, pasado hambre por haber olvidado desayunar, odiado al profesor por obligarnos a llevar una mochila cargada de libros, seguido a la chica que creíamos que amábamos. Y llegábamos a casa. Todos esos olores, nunca iguales. Si visitabas la casa de un amigo, medio sorprendido, medio satisfecho comprobabas que no olía igual. La tuya siempre era mucho mejor: ¿Está la comida?, !A comer! Ese es el intercambio de información más constante entre madre e hijo que existe.
Pero una vez que el clic se ha producido en tu mente, averiguas que puedes ir a cualquier parte. Puedes visitar todos los rincones remotos de tu memoria. Yo me recreo en las imágenes de mi niñez y comienzos de la adolescencia. Repaso los lugares de un modo reposado, para recrearme en los detalles. Vuelvo a dibujar los rincones del colegio donde aprendíamos, pasábamos el descanso del recreo o nos cobijábamos de la lluvia. Porque la lluvia no es solo agua cayendo sobre nuestras cabezas. Ahora, viviendo tan lejos de mi hogar de la niñez, me doy cuenta de que los colores, los olores y todo eso intangible que no acabamos de saber como nombrar, es exclusivo del lugar y de la persona. No llueve igual en Taiwán.
En todo esto hay algo que verdaderamente me aterra. Olvidamos cosas. Creo que si no volvemos de vez en cuando a visitar todos esos lugares de la memoria, como si de una operación de mantenimiento se tratara, para quitar el polvo a todos esos recuerdos, poco a poco van perdiendo forma. No es que de repente olvidemos. Vamos perdiendo detalles. No nos damos cuenta pero al traer los recuerdos de nuevo a nuestro presente, un corte de pelo, el nombre de un amigo de la niñez, un sabor... quedan en el camino. No es que parezca muy importante. Es como una moneda que se queda en el asfalto cuando llevamos los bolsillos repletos de dinero. Pero yo no quiero perder esos sabores. No quiero olvidar a ningún amigo. Con todos ellos fui feliz un día. Sólo por eso merecen el homenaje de permanecer en nuestro recuerdo por los años que nos quedan.

Feb 29, 2008

Un expolio sin visos de terminar

Leo a modo de pildora en la edición online de ElPais que la revista médica The Lancet ha publicado un artículo criticando la política de captación de profesionales de la sanidad del Africa Subsahariana por parte de las economías del autoproclamado primer mundo para sus ya de por sí bien dotados sistemas sanitarios.
Parece que mi aportación de hoy bien podría llamarse Artículo de Perogrullo, por lo obvio de lo expuesto. Pero aún así, seguro que sujeto a debate y objeciones, principalmente por los sempiternos adalides del libre mercado.
Los hechos son simples: recurrimos a libertades de todo tipo para justificar o más bien no sentirnos mal por el hecho de que estamos expoliando a la parte del planeta más pobre de lo que realmente es su único medio, aparte del más deseable y loable, de abandonar su situación. Las mentes de los pocos ciudadanos que consiguen una formación pese a las innumerables dificultades que la ausencia de medios supone en el Tercer Mundo. Terrible calificativo este último, desfasado por otro lado pues el llamado segundo mundo ha dejado de tener sentido.
Todas esas excusas que se blanden en cualquier discusión de cafetería en Europa o Estados Unidos, básicamente aluden al derecho individual del ser humano a buscar su porvenir allí donde mejores oportunidades se le presenten. Con un ejemplo se ve mejor lo perverso del argumento. Si un médico obtiene un contrato para trabajar en un gran hospital suizo que además le permite llevar allí a toda su familia y extender la cobertura médica y social a los suyos. Tiene derecho a poder abandonar su país en busca de su particular El Dorado. Tras tamaña afirmación, el contertulio levanta su taza de té, café o Pinta de cerveza señalando así que lo irrebatible de su afirmación bien merece el premio de un sorbo, durante el cual no peligrará el debate porque nada se puede objetar al libre albedrío. Solo sistemas de gobierno perfidos per se, como los del antiguo telón de acero impedían a sus ciudadanos salir del país para optar a una vida mejor. Todos olvidan, dicho sea de paso que el sistema de exclusividad que impide abandonar el puesto de trabajo, es un hecho en determinados ámbitos laborales cuyo mejor ejemplo es el ejército, donde los pilotos deben asumir un tiempo de servicio antes de poder abandonar las fuerzas aéreas para forrarse como pilotos comerciales. El estado pide tal peaje a cambio de dan una formación cuasi gratuita a sus futuros pilotos de Iberia o British Airways. Algo que criticábamos como un ejemplo más de la falta de libertad si se aplicaba a los deportistas del otro lado del telón de acero cuando se les impedía abandonar sus paises para representar a otra bandera en las competiciones internacionales. Siempre sorprendidos algunos de nosotros por lo fácil que es obtener la nacionalidad si a cambio se garantiza una medalla o un título mundial a las estadísticas patrias.
Dejando a un lado el fácil No es lo mismo, al que recurre el contertulio de cafetería, el hecho es que se obliga a los países en desarrollo y más aun a los subdesarrollados a jugar con las mismas reglas "democráticas" que los países ricos, obviando que sin los medios adecuados es igual que obligar a un niño a jugar un partido de futbol americano en una liga mayor pero sin la parafernalia protectora, casco incluido, de la que gozan los profesionales de las grandes ligas. Solo podrán aspirar a entrenar a sus jugadores, pero a la hora de la verdad esos jugadores siempre se enfrentan a la disyuntiva de morir en el intento, o pasarse al enemigo.
Nadie puede pretender, y ahora abandonamos los símiles deportivos para centrarnos en el asunto médico, que el sistema sanitario de Ruanda, Guinea o Zimbawe avance si desde el exterior no se hace nada por mantener la fidelidad y, lo que es más importante, la seguridad de sus profesionales sanitarios. Tentar al hambriento con un suculento pedazo de tarta no es ético ni moral en este caso. Apelar sin una visión de lo que globalmente esta sucediendo, a las libertades individuales es una falacia para curar las conciencias de las sociedades opulentas, que no se sostiene ni siquiera en la barra de un bar. Salvo que queramos engañarnos a nosotros mismos.
Los pilares en los que se basa el despegue de un país son la sanidad y la educación. Es precisamente ahí donde las economías avanzadas estan torpedeando a los países pobres, exactamente la linea de flotación. Condenándoles una y otra vez a las más terribles epidemias y aun peor a la dictadura de unos pocos que sacan ventaja del desconocimiento y falta de preparación de la mayoría.
Occidente gasta ingentes cantidades materiales y económicas en apagar fuegos que ellos mismos crean. Epidemias y guerras que son directa consecuencia de una bien planeada política de expolio. No se puede pretender que sin médicos ni universidades las condiciones de vida no lleven una generación sí y otra también, a la violencia interna o con el país vecino por los pocos recursos por vender al rico hermano del norte. Ese continuo sangrado de recursos, hace ya un tiempo ha transpasado la barrera mineral para extenderse al recurso humano. Demasiado tiempo acostumbrados a tomar aquello que necesitamos, por el solo hecho de necesitarlo. Execrable cuando era Hitler quien lo hacia porque su ansia de Lebensraum (espacio vital) era a costa de las muy civilizadas naciones europeas. Pero justificable en cualquier otra parte del planeta.
Frente a los derechos de cualquier hombre a perseguir su propia felicidad se impone el derecho del Hombre y de Sociedades enteras a lograr dicha felicidad. Si la inmigración ilegal supone un problema para Europa, la inmigración legal es sin duda la condena para Africa. No se puede gastar fortunas para impedir una y a la vez fomentar la otra.
De ese modo solo los enfermos y ancianos poblaran Africa en la próxima generación.

Jan 8, 2008

Alienarse o no alienarse, he ahí la cuestión.

Esperemos al final para poner título a la entrada de hoy. Porque como muchos proyectos en la vida, empiezo a ciegas, sin un tema u objetivo para la reflexión. Simplemente dejo que mis dedos acaricien el teclado y siento el placer que supone para un ser humano el simple ejercicio de su capacidad intelectual. Reafirmarse como ser pensante no es poco. Nos hace elevarnos al plano de aquellos que han contribuido a desarrollar el devenir humano, aportando ideas, nuevos conceptos y sobretodo el sentimiento de autoexistencia.
Un hombre o mujer, empieza a serlo realmente cuando voluntariamente abandona el alienamiento que la pertenencia a toda sociedad o grupo supone para tomar sus propias decisiones basado en la conciencia de si mismo, de su individualidad indiscutible, que debería ceder lo menos posible.
¿El gran mal del hombre bípedo o el motor que le hace avanzar? Renunciar en parte a nosotros mismos para seguir a otro o simplemente para formar parte de la corriente del progreso. Es una disyuntiva que rara vez cruza nuestra mente, porque directamente asumimos como normal el hecho de ser gregarios de vez en cuando. Haciendo que la rueda siga girando en la dirección correcta gracias al impulso de miles, millones, en la misma dirección.
¿Realmente hemos renunciado conscientemente a llevar el timón? Rotundamente no. Simplemente nunca estuvo en nuestras manos, ni siquiera en nuestro pensamiento, el deseo de gobierno. Y no se puede otorgar o ceder aquello que nunca se ha tenido.
En la vida diaria todo esto no son más que palabras, en un país como España, desarrollado y con un nivel cultural más que aceptable, hay una patente garantía de que en términos generales y a corto o medio plazo la rueda avanza en el sentido que nos beneficia personalmente.
Pero poco a poco las cosas se relajan, los hombres y mujeres se preocupan de su día a día, de su parcelita dentro del curso de la corriente. Tratan de amoldarse lo mejor posible a él, de asegurar, desplegando los codos un comodo espacio para ellos y su familia frente a la presión de los que como él tienen un billete en un barco que no gobiernan y que no cuestionan. Pero que parece ir en la dirección correcta, detalle que no es precisamente baladí, sino el centro de esta reflexión.
Ahora viene la crítica que esta postura lleva implícita. ¿Es legítimo alienarse conscientemente? Más aun ¿podemos censurar a quien decide voluntariamente renunciar a la visión global para preocuparse solo de su entorno más cercano?
A veces lo importante es la mera reflexión. Reconociendo que somos parte pequeña de un conjunto enorme, el hecho de la alienación es prácticamente inevitable. Pero discutir el tema, rebatir las posibilidades que se presentan e incluso concluir el porqué de la inevitabilidad son lo que nos da sentido. Aristóteles, Sócrates o Galileo no miraban al cielo y a la tierra pensando que debían huir de su alienación. Tampoco eran conscientes de su influencia posterior evidentemente. Simplemente buscaban respuestas. Algunas tan peregrinas que hoy provocan sorpresa (ver teoria de Aristóteles posteriormente rebatida por Galileo desde lo alto de la torre de Pisa). Pero aportaron su grano de arena particular.
Si como ellos, muchos otros no han sido conscientes de la tremenda importancia para la humanidad de sus actos, reflexiones o descubrimientos. Nada es imposible y cualquiera puede llevar dentro un Aristóteles, un Descartes o un Pérez (este último aun no sabe de su futura influencia). Y aun no viendo el poso concreto que su existencia va a dejar, dicho poso existe y multiplicado por millones deja de ser detalle para transformarse en pieza capital del desarrollo de la sociedad.
Pero si renunciamos a nuestra individualidad en pos de la comodidad de la ignorancia, no solo nos hacemos un flaco favor a nosotros mismos renunciando a lo que más nos caracteriza como seres humanos. También estamos negando grandes cosas a la humanidad. Un montón de pequeñas aportaciones, grandes algunas, que harán que la gran rueda siga girando. ¿Hacia dónde? ese ya es otro tema.

Dec 29, 2007

El fantasma de las pasadas navidades

Aquí estoy, en un país extraño, tras las fechas familiares por antonomasia. Y por ende, extraña también es la sensación que recorre mi cuerpo. Desde la cabeza a los pies trato de analizar racionalmente mi nuevo estatus. Me siento a caballo entre las viejas tradiciones, aquellas que poblaron mi niñez y mi juventud, y las nuevas, que aun están por definir. Porque no puedo decir que domine precisamente los resortes culturales que imperan en este, mi nuevo país de acogida. Cada día ves cosas nuevas y lo inevitable es pasarlas por el filtro de lo conocido. En mi caso el de los usos y abusos propios de España, que no tiene nada que ver con lo que se cuece aquí en Taiwan. País este más comedido en sus costumbres, según mi parecer.
Y espero indulgencia por lo que a continuación voy a decir puesto que es mi convicción que la cultura del vino tiene indudable merito o culpa, que todo puede ser, en dichas diferencias. Tanto viñedo no podía dejar de afectar al fervor popular en la católica España que cada día es menos católica pero muestra más devoción por las celebraciones de culto, con el secreto deseo de celebrar al pagano dios Baco sin que los jerarcas eclesiales hagan sino mirar a otro lado. Dicho está, pasemos a otra cosa porque comparar té y vino es futil y no puede llevar sino a una guerra dialéctica entre culturas y yo ahora habito en el otro lado del frente.
Han pasado los días señalados en el calendario español con la palabra Navidad. Sin pena ni gloria por estas latitudes (quizás debiera decir longitudes si queremos mantener un mínimo de rigor). Comienza la cuenta atrás para el Año Nuevo Chino, que es lo que se estila. Me estraña que los avezados responsables de los grandes centros comerciales occidentales todavía no se hayan enterado del filón que supondría introducir en el imaginario colectivo una nueva excusa para visitar sus sagrados centros de ocio (sagrados para ellos en todo caso, que son de donde viene el pan para sus hijos) que se han erigido como las bibliotecas, templos y ágoras de la nueva civilización en la que tanto tienes, tanto eres.
Con cierta pena compruebo que en ese aspecto no he viajado a un mundo tan lejano o diferente de aquel en el que me crié. Los nuevos dioses aquí son los mismos que los que en mi tierra estan sustituyendo a los de siempre. Acaso sea esta la última oportunidad de viajar al este para observar lo que el Este fue y dejará de ser. Quien sabe si dentro de 30 años, como en la peor de las pesadillas de ciencia ficción solo queda una gran urbe, sin solución de continuidad y con una cultura homogéneamente heterogénea, sin trazas del pasado, demasiado mezclada para diferenciar qué es de qué lugar ni de dónde vino esta o aquella costumbre.
Me niego a darle nombre a este miedo que ronda mi cabeza por ser palabra demasiado manida, ora para bien, ora para mal. Aunque todos sabeis del vocablo en boga para describir el desastre que se avecina. Y cuando me refiero a todos, no se me malinterprete. Soy consciente que ese "todos" incluye hermano, hermana y dos o tres personas con gran cantidad de ocio a su disposición y poco más.
Debo darme prisa en conocer el Este, no vayamos a tener razón.

Saludos a esos "todos" y "todas" que pierden dos minutos para comprobar si este que escribe se ha dignado actualizar su blog.
Feliz Año Nuevo y feliz Año Nuevo Chino.

Nov 25, 2007

Economía de castillo de naipes

He leido en la edición digital de ElPaís un artículo en el que se habla sobre los orígenes de las famosas hipotecas subprime y los subsecuentes bonos hipotecarios, lo que ha terminado por convertirse en una grave crisis financiera con efectos globales (¿Cúando no lo son si el origen es Estados Unidos?).
Adelanto al personal que mi objetivo es un ataque a las bondades del mercado, a la economía basada en el mismo y al sentido común presumible en aquellos que gozan de la responsabilidad y el poder.
Describamos brevemente el entuerto:
En un ejercicio de mala praxis que clama al cielo, las entidades bancarias deciden otorgar hipotecas a clientes para los que sus propios números, cálculos y cábalas desaconsejan tener dicha relación financiera. Son las denominadas hipotécas subprime donde el índice de morosidad se antoja elevado por el propio origen de las mismas.
Nadie regula, nadie dice nada, el mercado con su infinita sabiduría se autoregulará. Mi madre me decía que si ayer no estudié, si hoy no estudio y mañana no voy a estudiar, el resultado ineludible es que tarde o temprano suspenderé el examen, no importa cual sea la fecha del mismo, el resultado será siempre el mismo. De un hecho se derivan unas consecuencias. Por otro lado previsibles en este caso.
Darse cuenta del potencial polvorín entre manos y desear darle salida es todo uno. Surgen los bonos hipotecarios que básicamente agrupan dichas hipotecas (los habrá que agrupen hipotecas adjudicadas con criterio de solvencia pero esas ahora no nos interesan). A alguien se le ocurre la brillante idea de crear un producto que abarque no una, sino decenas o cientos de concesiones hipotecarias dudosas y trata de verderlo en el mercado.
El regulador sigue sin mosquearse, más empeñado en proteger a la empresa emisora pese a su manifiesta mala gestión, que al iluso comprador (que no cunda el pánico porque el iluso comprador suele ser otro banco y se cierra el círculo de ineptitud...por ahora).
Nos preguntamos ¿Qué tonto va a comprar un bono que se sustenta en tamaña estupidez como es vender a quien no puede pagar? Obviamente nadie. El mercado, una vez más, se autorregula y expulsa a todo aquel que trate de pervertir la ley de la oferta y la demanda. Parece que el mercado de los bonos hipotecarios nace herido de muerte. Error. El regulador-enemigo del libre mercado que dirán muchos, interviene.
Resulta que para evitar un colapso del mercado, el equivalente a las cajas de ahorro españolas, que en Estados Unidos se denominan Savings and Loans, requieren de una inyección más monetaria que de moral. El eslabón que faltaba ha sido colocado en el lugar y momento preciso. Las cajas tienen el beneplacito gubernamental en forma de subvención de sus pérdidas con lo que el siguiente paso, obvio por otra parte, es sacar las hipotécas al mercado con precios atractivos a base de generar unas pérdidas posteriormente cubiertas de una forma u otra por el estado. Ya pueden sacar al mercado sus hipotecas a precio competitivo (la diferencia con un precio no competitivo pero ajustado a contabilidad la paga el estado). El sistema echa a andar, bajo mi punto de vista, debido a este hecho relevante pero puntual y que justifica la inversión en ese tipo de bono solo entonces. Pero parece ser un detalle sin importancia y el mercado sigue funcionando hasta nuestros días. Se trata de comprar y vender con beneficio en función de la marcha del mercado, no de las características del producto en cuestión. Cuando la coyuntura es buena se puede comprar incluso basura porque todo sube en bolsa cuando los vientos son favorables.
Un tren infernal parte de la estación con la única justificación de que sus depósitos cuentan con la gasolina suficiente para hacerlo. Sin previsión de viaje, sin otro futuro que el de saber que cuando se acabe el fuel solo será posible una parada en medio de la nada, con unos viajeros sin ninguna opción que perecer sentados en sus asientos de primera. Crónica de una muerte anunciada, que diría el amante de la literatura. Y efectivamente ahora que ha sucedido, todo parecen obviedades que por otro lado no escandalizan a nadie salvo a los neófitos. Mi teoría es que la razón no es otra que el conocimiento por parte del mundo financiero del caracter de cuasi estafa de gran parte de estos artificios economico-monetarios que enriquecen a unos avispados y acaban perjudicando siempre a la gran masa a través de los desembolsos de los gobiernos para impedir que el sistema financiero entre en coma y por ende, dando alas a todo el que planea nuevas fechorías cada vez más abigarradas y sutiles para que lo obvio solo lo sea cuando el mal ya esta hecho.

Nov 14, 2007

El porqué de las cosas

Nos pasamos la vida buscando ocupaciones, necesarias o superfluas, que nos ahorren la penosa tarea de pararnos a pensar en aquello que está más allá de la factura del gas, el trabajo o el sustento de la familia.
De vez en cuando, sin desearlo, un accidente, una enfermedad, unas vacaciones o incluso el paro bien sea forzoso bien sea buscado, cambian nuestro ritmo y nos muestran una ventana a la ociosidad que inevitablemente nos aboca a la actividad mental más allá del futbol o su equivalente femenino del cotilleo (no se me acuse aquí de sexista cuando solo reflejo un dato concreto que ni me gusta ni me disgusta, simplemente está ahí. Tampoco pretenda nadie que el futbol como las masas lo disfrutan hoy en día, sobretodo en lo referente a las polémicas de su entorno que a veces despiertan mas interes que el propio ejercicio del mismo, esta muy por encima como vehiculo de entretenimiento que otras ramas del llamado show business).
Y en ese, llamemosló "trágico momento de duda metafísica", el saber popular viene inevitablemente en nuestra ayuda. Buscamos en la sabiduria del pueblo respuestas que deberíamos explorar en nuestro interior. Queremos una salida airosa que nos haga pensar que estamos por encima de la media porque hemos ejercido nuestra potestad de ente superior, tratando de adivinar aquello que para el resto de los mortales queda en manos de los más diversos y divertidos dioses. Si se me permite esta última licencia que de paso expresa parte de mi posición en lo que respecta a las religiones. Por lo menos en su forma tradicional que ha perdurado tantos siglos, de forma inamovible y un tanto fuera de lugar. Pero ese es quizás otro tema que hoy no procede. Curioso también como se aplica en el mundo de la religión un concepto tan reconocido y utilizado en el ámbito paralelo de la economía, como es la Barrera de Entrada. Las religiones que estan debidamente asentadas en el mercado permiten hasta cierto punto la competencia con sus correligionarias (utilizar aquí este vocablo sí que tiene innegable caracter humorístico) para crear una cierta sensación de libertad en la elección que las revista de mayor prestigio y justificación. Hasta ahí nada que objetar a su modus operandi. Pero cuando una nueva forma de alienación social con ambición metafísica hace su aparición en la escena mundial, obviamente siempre es local y localizable por lo cual también esta sujeta al ataque de los grandes poseedores del pastel de las almas mundiales. Invariablemente la medicina utilizada para acotar y en última instancia acabar con el virus siempre tiene el nombre comercial de Legislación anti-Sectas. Resumiendo podríamos decir que una secta es una religión en fase embrionaria a la que no se ha permitido acomodarse a la sociedad abandonando aquello que colisiona frontalmente con los usos actuales y suavizando conceptos para hacerla factible y abarcable por millones de fieles en lugar de cientos o miles de ellos.
Quizás por eso irrita sobremanera a los jerifaltes religiosos determinados movimientos filosóficos que por carecer del caracter divino no están sujetos a la aplicación de la medicina tradicional y presentan mayor batalla y por tanto mayor peligro frente a su rebaño. El peligro no es que un católico se convierta en musulmán o viceversa. Lo que de verdad aterra al ente religioso es la oveja que deja de serlo, no la que cambia de pastor. Tampoco estoy implicando en toda esta reflexión que todo aquel que sea creyente carece de la personalidad suficiente para discernir ni que sus cerebros han sido lavados y pulidos a la mayor gloria de Dios, Alá y demás. Respeto profundamente al rebaño, aunque alguno no me crea. No es igual mi posición con respecto al pastor.
Bien, este será el segundo paso que nos aleja del común de los mortales que viven en su ensimismamiento lejos de la contemplación metódica. Tendemos a negar la verdad que proponen las religiones y vemos al vecino como el niño que todavía cree en los reyes magos. Nosotros sabemos que la religión es el opio del pueblo porque es una expresión que hemos oido en alguna parte y la verdad es que la metáfora es buena.
Ahora estamos solos ante el mundo, el universo se antoja demasiado grande para ser abarcado por nuestra humilde capacidad cognitiva, aunque nos sentimos más cercanos a Newton o incluso Ptolomeo que al propio Jesucristo. Y la sensación es de poder, de estar en la cima evolutiva, de que nuestro genes merecen ser congelados y guardados para salvar a la raza humana en caso de desastre planetario. Aunque tampoco sabemos muy bien quien fue Ptolomeo ni que el concepto de ateismo no estaba muy arraigado en su tiempo. Lo que importa es que tras este subidón que provoca el saberse ser superior, volvemos casi al punto de partida. Pero peor porque hemos constatado nuestra soledad universal y como aquel que debe dormir al raso en la fría y oscura noche de la sierra, buscamos una manta que nos resguarde.
Esa es la siguiente estación, la familia. Llegado este punto, muchos desistirán de ir más allá y se conformarán con fiarlo todo a este caballo ganador. Como quien lleva 10 años sin hacer deporte y en un arrebato se gasta lo impensable en ropa deportiva haciendo planes de una vida sana y de un punto y aparte que acabarán en el armario durante los proximos 10 años hasta que comprobemos que un cambio de talla requiere un cambio de vestuario.
Mañana veremos si hay respuestas más allá de la familia o todo acaba ahí.
De seguro que todo aquel que haya experimentado un divorcio, sea huérfano o hijo único con padres fallecidos, tiene derecho a algo más.

Volveremos a la carga para calmar el apetito de conocimiento de este pequeño grupo de insatisfechos.

Aug 23, 2007

Sociología y neurología ¿ciencias paralelas?

Viendo un episodio de una serie documental titulada Imperios. En concreto la trilogía referida a los griegos y su evolución como sociedad desde las estructuras simples de obediencia y servidumbre de los inicios del hombre hasta aquellas de cooperación que supusieron el germen de la democracia que hoy conocemos y algunos apreciamos. Por un momento he cambiado de tema y he echado un vistazo a un artículo del periódico referido a una reciente investigación realizada en España sobre el funcionamiento del cerebro y una nueva visión que matiza lo asumido hasta ahora como probado.
Siempre me ha resultado interesante el tema del conocimiento, del ordenamiento de la información y de su caracter relativamente difuso en el cerebro humano.
Como una chispa he visto clara de repente la analogía entre cerebro y sociedad. En ambas podemos ver el mismo efecto de cajón de sastre donde aparentemente impera la anarquía y el orden brilla por su ausencia, pero que en definitiva acaba llevando al indiscutible avance y enriquecimiento como ente global (por favor no atribuir a dicho término ninguna segunda lectura, ahora que la globalización en lo económico parece una suerte de invocación a Satanás).
No se trata de dilucidar si el avance es hacia una mejora o un empobrecimiento. Se trata de que en ambos se produce un incremento del "haber" a partir de un modelo razonablemente desorganizado, y hasta cierto punto aleatorio, del conjunto. Aun no siendo un experto en la materia, me atrevo a decir que hay una posibilidad pausible de que tarde o temprano se concluya que los análisis matemáticos sobre el flujo de información, conocimiento, hechos, influencias o como quiera que queramos bautizar las interdependencias internas de una sociedad, coinciden sobremanera con aquellas que tienen lugar en la otra sociedad aludida. Aquella formada por las neuronas del cerebro humano, donde islas de conocimiento, experiencia, sueños y anhelos se entrelazan para crear resultados del todo imprevisibles para la matemática o sociología de nuestros días.
Abordar la sociología como una nueva perspectiva en el análisis de los flujos de todo tipo que llevan a una sociedad a avanzar en su capacidad (lo que no lleva necesariamente a aumentar el bienestar de sus miembros, al igual que mayor conocimiento o experiencia, a menudo proporciona al individuo dolores de cabeza en lugar de la anhelada felicidad) puede ser una herramienta de gran utilidad tanto en el estudio de los procesos cerebrales como, ¿por qué no? en el enfoque de hacia dónde debe ir la inteligencia artificial en la búsqueda de nuevas lineas de actuación.

Escrito en la National Chi Nan University (Dormitory), Pu Li, Taiwan.

Jul 7, 2007

Sanfermines

Ayer fue el chupinazo en mi querida y a veces denostada Pamplona. Por primera vez en 15 años me encuentro lejos en tan marcada ocasión.
Trato de eludir toda la información que se cruza en mi camino referente a las fiestas. Ahora empiezo a sentir un poco esa morriña a la que aluden los gallegos de ultramar cuando el tiempo parece que se detiene con el único objetivo de hacer más larga la espera hasta retornar con los tuyos.
La gran diferencia es que ya no tiene sentido hablar de un retorno. Ahora los míos están aquí, aunque sea más propio el singular en este caso puesto que mi nucleo familiar lo forman 2 personas, contandome a mí.
Como en su día hice al marcharme a Pamplona desde la Tudela de mi infancia y adolescencia, lo propio ahora es ver este país como mi casa lo antes posible. Igual que cuando al clavarse una astilla de madera es mejor una pronta y rápida extracción. Aunque todo el cuerpo nos pida hacerlo poco a poco regulando el dolor, acaba imponiéndose el método expeditivo. Será esa tendencia innata del hombre a la violencia...
En realidad no me quejo de mi situación actual. Soy feliz con mi mujer y mi vida está, momentáneamente libre de sobresaltos. Pero la espada de Damocles en forma de incertidumbre para el futuro se cierne sobre mi cabeza desafiante. Aun quedan cabos que atar hasta poder decir el tan perseguido y deseado "ahora sí, ya puedo descansar, la maquinaria está en marcha y a pleno rendimiento". Quizás haya hecho lo más complicado, venir aquí, terminar mis estudios, casarme, incluso mi primera inmersión en el idioma chino. No cabe duda en cualquier caso de que no puedo referirme a lo que todavía queda como simples flecos. Si mi bagaje intelectual se encuentra debidamente provisto, no puedo decir lo mismo del de tipo material, que en estos momentos se reduce al contenido de un par de maletas, que puedo llamar mías.
Sí, efectivamente, estoy casado y lo que es mío es de mi esposa y viceversa. Desde ese punto de vista las cosas mejoran, pero me resisto al actual status, por más que mi querida Hsiao Ping siempre se preocupe por hacerme sentir cómodo en esta mi situación actual.
Supongo que como en los 6 meses anteriores, en los próximos 6 meses también experimentaré nuevos cambios que dejen estas palabras un poquito más lejos con respecto a mi verdadera situación en la vida. Probablemente no merezca la pena preocuparse en exceso. al fin y al cabo la vida es cambio perpetuo y por mucho que nos empeñemos, no es posible domesticarla para que vaya en la dirección que hemos planeado. Mejor disfrutar del viaje mientras podamos que preocuparnos de una meta que en todo caso indefectiblemente siempre es el deceso.

De todos modos...viva San Fermín, seamos o no católicos.

May 19, 2007

en Taiwan

Tras casi 3 meses en Taiwan, este es un buen momento para reflexionar sobre todo lo que ha ocurrido en mi vida últimamente.
Mi vida actual transcurre de una forma bastante ordenada gracias a la obligación diaria de asistencia a clases de chino. Van a ser 6 meses de curso en la universidad Feng Chia, que al no estar en Pu Li, me obliga a desplazarme todos los dias en un trayecto de varias horas que sin duda me quita tiempo, pero me permite observar mejor el nuevo entorno en el que vivo.
A paso lento, compruebo como mis conocimientos del idioma van avanzando. Me preocupa no obstante que solo me quedan 3 meses de estudio dirigido y que debo aprovechar lo máximo posible ese periodo puesto que luego todo el posible chino que aprenda deberá ser por mi propia cuenta, algo que siempre es más complicado. Recordando siempre que mi novia, ahora esposa, habla el idioma perfectamente y pasará a ser mi profesora oficial a partir de septiembre.
La pobre esta ahora mismo sentada junto a mí, buscando con su ordenador la mejor combinación de billetes para nuestra vuelta a España de vacaciones en Septiembre con la excusa de los papeles que deberé obtener para conseguir la residencia permanente en el país.
No sería justo y además probablemente carecería de interés comparar Taiwan con España. Simplemente son distintos y ahora estoy viviendo aquí. Hay cosas que me gustan más y cosas que me gustan menos con respecto a mi país natal. Pero Velazquez no es mejor ni peor que Picasso, son distintos.
Mi opinión es que lo importante no es tanto el país en sí, sino la parte del mismo en la que te toca vivir. La gente con la que compartes tu vida diaria marca más tu opinión acerca de Taiwan o España que lo que puedas leer en una enciclopedia sobre lugares que no vas a visitar y no van a influir en tu día a día.
Por eso en este momento la incertidumbre impera. No sabemos si finalmente viviremos en Pu Li, más retrasado, menos cosmopolita, pero tranquilo y manejable, a la vez que cercano a Chi Nan, la universidad donde trabaja Hsiao Ping. O bien Taichung, ciudad más importante, con industria y servicios más abanzados, pero menos gobernable y probablemente más estresante.
El sentido común nos dice que hay más probabilidades de que yo consiga un trabajo en esta última ciudad y en todo caso es más cercana a Taipei y mejor comunicada, para el caso de conseguir un trabajo en la capital. Pero por contra, vivir allí implica que Hsiao Ping debería ser la que se desplace a la universidad los días que deba impartir clase o reunirse allí.
Y en esa disyuntiva estamos actualmente, además de muchos otros pequeños detalles que conforman el usual devenir de una pareja recién casada, que al menos no debe conocerse entre sí, porque son muchos los años que llevamos viviendo o compartiendo experiencias juntos como para saber de qué pié cojea cada cual. Sobre todo Hsiao Ping conoce de qué pies cojeo, porque parece que lo hago de los dos. Agradezcamos su eterna paciencia y que su caracter no es en absoluto como el mío, para que el barco siga surcando las procelosas aguas de la vida sin amenazar hundimiento.
Tras el largo parón, creo que es buen momento para interrumpir mi escrito de hoy, no sin antes prometer mayor constancia en este proyecto.

Sep 20, 2006

Respuesta al dolor

Hoy me ha mandado mi hermano un correo en el que incluía un artículo, muy vehemente todo sea dicho, en el que la autora tomaba partido por una de las partes en la polémica (una de ellas) que estas fechas invade nuestro país. Versaba el artículo sobre las presuntas sedaciones a pacientes terminales en el servicio de urgencias del Hospital de Leganés que acabaron en algunos casos en una muerte prematura.
Bien, esa es la forma de exponer el caso por parte de los denunciantes. Los agradecidos pacientes, si por milagro o decencia de cara a la autoridad judicial competente, se levantaran de sus tumbas para dar su opinión, sin duda 100 de cada 100 agradecerían ese acortamiento voluntario de horas o, a lo sumo un par de días, de su último caminar por este valle de lágrimas que llamamos vida.
La miseria afortunadamente no ha afectado a los principales implicados. Sí a los facultativos que sin ningún beneficio para su carrera profesional, más bien todo lo contrario, tomaron una decisión con el paciente como exclusiva fuente motivadora.
No es la primera vez que leo comportamientos opuestos donde lo primero es curarse en salud, significando eso, evitar posibles demandas por negligencia médica y luego atender las necesidades del paciente siempre que no se arriesgue el primer objetivo. Lei no hace mucho que en España el número de cesáreas es innecesariamente elevado. Dato siempre acompañado de la escasa mortalidad infantil en este país, acaso la más baja del mundo.
No me gusta demasiado la economía de mercado, como no me gusta la ley de la selva, aquella de la que el ser humano se ha liberado en el mismo momento que alcanzó la consciencia de si mismo y empezó a construir ciudades y a pensar en el arte, no solo en comida y reproducción. Pero con todas las reservas hechas ya que la medicina es una actividad económica especial. No cabe en la cabeza que un arquitecto te ponga una cimentación propia de un bunker para el chalecito de la playa o que el fabricante de automóviles te blinde el coche cual acorazado Potemkin, si no vas a ir a la guerra con él, con la única finalidad de que no le demandes si tienes un accidente y resultas gravemente herido o si se hunde el chalecito de la playa.
Lo triste de todo esto es que en realidad estamos inmersos en una discusión política más en la que los partidos tratan de sacar tajada y sobretodo restar votantes al adversario. Cuando en realidad debería producirse un debate social sin partidismos sobre el tema.
Es mejor que las cosas pasen fuera, porque así se pueden discurtir más libremente y cada uno puede expresar su opinión si acusaciones de deslealtad al partido.
Mientras tanto otros enfermos terminales estarán sufriendo más de lo debido por la negativa de sus médicos a aliviar el dolor...y no les culpo del todo, viendo la que se le avecina al equipo médico de urgencias del hospital de Leganés.

Sep 19, 2006

hoy es 19 de septiembre del año 2006

Solo el paso de las horas nos dirá si es una fecha más o un día que permanecerá en nuestra memoria por los siglos de los siglos, ya sea en la memoria individual o colectiva.
Lo que esta claro es que una fina linea separa los buenos días de los malos. Si la tragedia no se ceba en uno, en cuyo caso todos los días van a ser malos o peores, los pequeños detalles dominan nuestra existencia de forma dramática. Una mirada mal interpretada, la lluvia por la mañana, una mancha de café son suficientes para cambiar la forma en la que vemos la vida hoy.
Somos marionetas cuyos hilos estan sujetos por la cotidianeidad, casi peor que la perspectiva de un Master of puppets ahí arriba, porque nada más aleatorio y futil que el devenir de cada día.
Acaso el mundo sería distinto si aprendieramos a sobreponernos a ese tipo de esclavitud, adueñarnos un poco más de las riendas del día a día, es dirigir nuestro destino algo más, lo cual no es poco, porque el destino es un maldito caballo desbocado, imposible de domar del que solo debemos esperar que no nos machaque con sus siempre erguidas patas delanteras.
Y el caso es que siento que yo domino mi futuro, no al revés. Como supongo que intimamente todo aquel que para a reflexionar sobre el tema, cree.
Quizás dentro de unas horas vuelva a escribir unas lineas que en unos años me saquen de la duda sobre el 19 de septiembre del año 2006, quizás no haga falta y sea ese intrascendente día que sospecho. Puede que unas horas me separen de lo que los matemáticos llaman un punto de inflexión, al que añado el epíteto vital, y las cosas nunca vuelvan a ser igual.
Porque tarde o temprano nos cruzamos en el camino con esos momentos críticos que llevan nuestra vida por un derrotero u otro. Lo divertido, emocionante y finalmente trágico es que no suelen darnos tiempo a prepararnos apropiadamente porque son eso, impredecibles instantes que nos acechan a la vuelta de la esquina.
Honestamente creo que el punto más crucial de mi vida ya pasó y solo la suerte me ha hecho finalmente darme cuenta de ello. Conocí a Hsiao Ping un buen día frío de diciembre, hace casi 8 años. Fue tan simple como sonreir en el momento en que su mirada cruzó con la mía. Solo eso, marcará los años que resten de mi vida.
Que injusta y aterradora suena en mi cabeza la posibilidad de haber estado 5 minutos antes o 5 minutos después en el exacto camino que la vida había marcado para Hsiao Ping aquella noche fría de invierno.

Sep 17, 2006

Hoy es domingo, de eso no hay duda.

Si la gente con un determinado nivel cultural no es capaz de tener a lo largo del día ni un atisbo de pensamiento profundo. Si reducen sus mentes a la cotidianeidad y a lo futil que rodea sus vidas diarias. ¿Por qué no pensar que lo contrario sucede? Personas que no han sido capaces de recibir una formación en la que se les explique como años y años en el devenir de la historia nos han llevado a esta posición exacta en la que ahora nos encontramos, serán capaces de reflexionar sobre como los surcos que llenan las planicies desérticas mostrando el camino recorrido un día lejano por el agua, nos indican indefectiblemente el lugar donde acudían a abrevar los animales que hace miles de años poblaron el lugar.
Las reflexiones profundas no son coto privado de las mentes cultivadas. El ser humano por el hecho mismo de serlo, tiene la posibilidad y la inclinación a autocuestionarse sobre lo que le rodea y a buscar respuestas más allá de aquello que los ojos le muestran.
Es mi sensación, sin embargo, que el hombre moderno de las sociedades avanzadas, ha abandonado esa prerrogativa, justo lo contrario de lo que cabía esperar. O no tanto, porque la historia nos enseña que ella misma tiende a repetirse. Me viene a la memoria la imagen de la gran Roma, con sus Patricios, cúspide de la sociedad, no solo romana, sino a todos los efectos mundial (con permiso de nuestros desconocidos de China). Sin duda en sus dos vertientes, la de aquellos interesados en el avance de la cultura, las leyes o la ciencia y aquellos otros sumidos en las autodestructivas orgías con vomitorums incluidos para que el cuerpo nunca fuera límite al infinito deseo del alma de perseguir el placer interminable.
La población de patricios es mayor en nuestros días y por lo tanto con menos glamour si se me permite la expresión, pero parece que la comparación bien pudiera tener muchos puntos en común, incluyendo aquellos referentes a las orgías (en nuevos términos y condiciones) y sus consabidos vomitorums de todo tipo.
Lo peor de todo es la tendencia tan extendida de olvidar a los no patricios, de negarles el derecho a pensar mas allá de lo físico. Pretender su imposibilidad de trascender sus miserias para ocupar su mente en la metafísica de la existencia humana. En definitiva considerarlos solo un poquito por encima que las bestias domésticas, para así calmar nuestra conciencia mientras les negamos su humanidad.
No son inmigrantes en barcos invadiendo nuestro jardín, son padres, madres, hermanos e hijas buscando aquello que ya no buscamos porque no valoramos.

Sep 9, 2006

Lo que nos oprime

A veces es bueno salir de uno mismo, para contemplarse desde una cierta perspectiva que añada dosis de objetividad a tu vida. El problema de hoy siempre es el peor, el dolor actual siempre es el más intenso. Pronto perdemos nuestra capacidad para comparar. Así somos, egoistas per se, aunque inconscientes de ello y casi siempre sin voluntad real de serlo.
Sentado delante de una pila de libros que debo asimilar en unos días, la tarea ensombrece lo demás. Las famosas prioridades que nos hacen perder lo que verdaderamente importa, que, por ser algo ciertamente difuso, siempre es relegado a un futuro cercano que nunca llega. Como buen futuro que es, cabría decir.
No dudo de la necesidad de cumplir con los trámites que la vida cotidiana, sobre todo laboral, nos impone. Pero no quiero que 40 años de mi vida pasen para darme cuenta de que hubiera sido mejor perder aquel trabajo o no perseguir el ascenso o trabajar menos horas. Una casa mejor, un coche mejor no son siempre la solución. Pero ¿un seguro médico mejor? ¿una seguridad económica para los tuyos?
Mis padres han pasado su vida trabajando, duro, sin descanso. Probablemente muchos otros han trabajado más y otros menos. El resultado ha sido asegurar para sus hijos una formación y por lo tanto un futuro. Mis padres me han abierto las puertas para que yo decida de entre muchas más posibilidades.
¿Qué quedó en el camino? Sus vidas. Disfrutar de ese breve periodo de estancia que un buen día se deposita inopinadamente en nuestras manos al nacer y se nos arrebata siempre antes de tiempo, al morir.
Es difícil evaluar si se han equivocado o no. ¿Cómo pretender que alguien que ha vivido una guerra, una posguerra y un pais subdesarrollado no esté constantemente preocupado por los malos tiempos que vendrán? Siempre temiendo que la desgracia se cebe en uno mismo o en los seres más queridos. Si al final esta no llega los esfuerzos serán interpretados como tacañería, egoismo, autoritarismo. Nunca reconocidos, al contrario, juzgados como innecesarios y la razón exclusiva de los desacuerdos en el seno familiar.
Si, por el contrario, el desastre llama a la puerta, siempre lo hace en forma de terrible mazo cuyos efectos no son en ninguna medida subsanables con las precauciones tomadas. El ahorro nunca dura tanto como la desgracia, por la sencilla razón de que si así fuera, la desgracia no sería tal, sino solo inconveniente. En ese caso tampoco se verá reconocido el esfuerzo previo pues los acontecimientos sobrepasan cualquier análisis y el día a día se impone.
Hagas lo que hagas el resultado puede ser el mismo ¿Dónde esta la solución? siempre hay una solución, cuando alguien escribe algo, describe un problema, lo analiza, lo desmenuza, se toma la molestia de informar sobre él. Todo ello no es otra cosa que el prólogo a su solución milagrosa que todo lo cura.
No tengo la clave, pero intuyo que lo que al final importa es hacer llegar a los demás los motivos profundos de tus actos porque ese será el criterio con el que los juzguen. Es más fácil perdonar los errores cuando se sabe en nombre de que dios se cometen.
Aparte de eso, solo espero no romperme nunca una pierna sin tener seguro médico, ni enfermar sin tener ahorros que cubran la educación de los míos.